Salud

Compradores compulsivos: ¿deseo o necesidad de estrenar?

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A muchos les gusta comprar de vez en cuando y darse un gusto bien merecido, pero existe un grupo de individuos en específico que lo disfruta de sobremanera: los compradores compulsivos. Estas personas se caracterizan por adquirir nuevas posesiones y acumularlas para poder sentirse bien consigo mismos. Pero… ¿qué ocurre cuando no puede controlarse este impulso?

Para empezar, un shopaholic no está consciente de que lo es, por lo que el primer paso es recurrir a un profesional que pueda ayudarle con el problema. Podría ser un terapeuta, un grupo de apoyo o ambos. Pero lo importante es que la persona asuma que tiene que solucionar esa dificultad.

“Cuando compro, el mundo mejora…”

Los compradores compulsivos con el blanco perfecto para las deudas
Eso pensaba Rebecca Bloomwood en Confessions of a Shopaholic, pero la verdad es que esa felicidad que sienten los compradores compulsivos al llenarse de auto-obsequios es momentánea, ya que la culpa los invade enseguida. Y aunque el 80% de los casos ocurre en mujeres, los hombres también pueden padecer de este trastorno, conocido como Compulsive Buying Disorder (CBD) o Trastorno de compra compulsiva (TCC).

A primera vista, esto no parece tan grave, pues, si son bienes que se adquieren por medio de una compra, ¿a quién hace daño? Sin embargo, el problema no es que la efectúen, sino lo seguido que lo hacen. Por este motivo, los compradores compulsivos son el blanco perfecto para las deudas. Y estas no paran de crecer y de convertirse en un problema cada vez más grave. Especialmente, cuando la persona no cuenta con una fuente de ingresos que le permita llevar ese estilo de vida.

¿Cómo reconocer a un comprador compulsivo?

Como cualquier otro trastorno, el TCC puede ser diagnosticado si la persona presenta sus síntomas. En este caso, son los siguientes:

  • Impulso incontrolable y recurrente de comprar
  • Repetición de la conducta compulsiva a pesar de las consecuencias negativas generadas (culpa, endeudamiento)
  • Intentos fallidos de llevar un control de los gastos
  • Agotamiento
  • Rendimiento laboral deficiente

¿Tienen salvación los compradores compulsivos?

Aunque es un trastorno fácil de detectar, la causa en cada paciente puede estar ligada a diferentes motivos, por lo que es necesario diagnosticar la presencia de otros trastornos, como el Borderline (trastorno límite de la personalidad), bipolaridad, depresión, ansiedad, síndrome de acaparador compulsivo, entre otros.

Lo bueno es que puede ser tratado a través de psicoterapia, específicamente con terapias cognitivo-conductuales, con las que el paciente aprende a deshacerse de los estímulos que le producen la necesidad imperante de comprar. También existen grupos de apoyo, denominados Deudores Anónimos, para que la persona pueda compartir sus inquietudes y experiencias con otros individuos que padecen el trastorno.

En cualquier caso, existe una diferencia muy grande entre querer algo y necesitarlo, por lo que debemos evaluar cuál es el caso de las compras que realizamos antes de hacerlas. Y esto no quiere decir que no podemos gastar nuestro dinero para darnos gustos, pero sí determinar cuándo se trata de un exceso.

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